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martes, 18 de agosto de 2009

Ecuador, una amenaza de buen fútbol




No nos queda más que agradecer a Liga de Quito por hacer vivir a toda la gente ecuatoriana amante o no del fútbol una alegría que a ratos se torna indescriptible. Este equipo logró reafirmar y consolidar lo que ya había hecho la selección ecuatoriana en los dos últimos mundiales, demostrar que el fútbol de nuestro país está en constante progreso lo que hace que en todo el mundo ya se vea a Ecuador como una amenaza de buen fútbol.

Liga dejó sentada las bases para que los clubes de nuestro país se dieran cuenta que con una dirigencia entregada a un proyecto, y con jugadores que sientan su camiseta puedan entender que se llegar muy lejos no es tan difícil, y que esas copas internacionales no son tan distantes como parecen. Quedó evidenciado que en el fútbol los nombres no juegan, sólo vale la capacidad y la hombría para ganar y jugar bien.


El 28 de julio sin duda será histórico para nuestro fútbol, pues Liga ese día se convirtió en el primer equipo ecuatoriano que enfrentaba al mejor club de fútbol del siglo XX, y al hoy por hoy más caro del planeta, El Real Madrid, que no cabe duda es el club más codiciado para enfrentarlo, por muchos factores, primero poder jugar en uno de los estadios más hermosos, el Santiago Bernabeu, también por la organización que presenta en cada encuentro, su entorno, pues ha ganado 31 ligas de España, 17 Copas del Rey, 9 Copas de Europa 3 Intercontinentales, entre otras, es decir, aquel Real Madrid de grandes glorias como Alfredo Di Stéfano, Emilio Butragueño, Jorge Valdano, Hugo Sánchez, donde también han paseado su clase futbolistas como Zidane, Beckham, Ronaldo, Luís Figo, Fernado Redondo, Roberto Carlos, Davor Suker, Iván Zamorano y que actualmente cuenta con el máximo goleador en la historia de la Champios League, Raúl González, es decir, era toda una amalgama perfecta que desde hace seis meses ya nos tenía ansiosos a todos los que gustamos de este deporte, ya contábamos las horas para que arranque el partido del año.


Esta copa denominada de la Paz, que en teoría son una serie de partidos amistosos para que los equipos europeos vayan aflojando sus músculos después de una fuerte pre temporada, y que sus nuevos fichajes vayan agarrando ritmo de juego y se logren ir compactándose con su nuevos compañeros, pero en la práctica no pareciera ser partidos amistosos, pues el simple hecho de saber que los ojos del mundo giran en torno a lo que puedan hacer estos clubes hace que se tomen a pecho su accionar dentro de la cancha.


Pero antes de ir a ese campeonato, Liga seguía dando alegrías a los ecuatorianos, después de haber ganado la tan preciada Copa Libertadores, el siguiente objetivo era poder enfrentar a otro gigante del mundo, el Manchester United, y lo logró, perdiendo a penas por la mínima diferencia, y dejando una grata impresión ante los ojos del mundo, Liga quedaría sub campeón del mundial de clubes, y empezaba a advertir que el fútbol ecuatoriano era de temer.


Mucho después, el equipo albo, se preparaba para otro gran mini torneo, la Re Copa, ante otro equipo brasileño el Inter De Porto Alegre, para ese momento Liga ya contaba con un Director Técnico como Jorge Fossati quien conoce bastante bien el plantel y su esquema táctico que es ya una memoria colectiva.

Tal vez ante la mirada de muchos Liga no ganaría esta copa porque no había podido sostener la copa Libertadores más tiempo, puesto que fue eliminado en la primera ronda, en todo caso Liga era ambicioso y no quería bajo ningún concepto quedarse sin la Re Copa, y así fue, ganó con gran prestancia este torneo continental evidenciando una vez más que la invitación la Copa de la Paz no fue pura coincidencia, Liga ya está para grandes cosas.


Con dos Copas internacionales a su haber y un sub campeonato mundial de clubes, Liga llegó como grande a España, y se dio el lujo de jugar con alternos su primer partido frente al saudita AL Ittihad, y con un esquema táctico inteligente lo ganó con facilidad sin despeinarse, lo cual causaría el efecto que con un empate al poderoso Real Madrid los dejaba eliminado y clasificaría a la semifinal.


Aquello hizo que el DT del Real Madrid Manuel Pelegrini, tras no haber podido ganar al equipo árabe en su primer partido, y a sabiendas que Liga le había encajado 3, tenía que tomar precauciones y no dudo en poner en la cancha lo mejor que tenía, replanteado su defensa, su medio sector, y probando una delantera joven, fuerte y veloz, como Karim Benzema, Gonzalo Higuaín y Cristiano Ronaldo, pues no podía confiarse ante una Liga que tumbaba todas las puertas con un fútbol exquisito, rápido, fuerte, ordenado e inteligente.


El encuentro fue agradable, emotivo, vibrante, estuvo cargado de goles, a ratos el Real Madrid parecía pedir tiempo, estaba asustado, Liga nunca bajó los brazos, nunca le hizo la venia el poderoso Madrid, le faltó el respeto, se portó a la altura, le dio dura batalla, Liga se dio cuenta que el Madrid no era tan galáctico como dicen, sino terrenal, y quizás con un gramo de ambición podría haber cambiado la historia.


Al margen de si fue penal o no la jugada de Cristiano Ronaldo, o si estaba la experiencia de José Cevallos en la cancha en el segundo tiempo los ecuatorianos nos quedamos satisfechos por lo ocurrido, porque Liga no fue simplemente Liga, fue Ecuador, y dejó ante la opinión pública la imagen de un país diferente en cuanto al trato de la pelota, hace mucho dejamos de ser el patito feo de Sudamérica en este deporte.


Liga dejó sentada las bases, ahora les toca a los demás clubes ecuatorianos seguir este ejemplo. Si así lleve que no escampe.



martes, 23 de junio de 2009

¿Qué es jugar bien?


Días después del clásico del astillero, partido que lo ganó Emelec en condición de visitante por la mínima diferencia a su eterno rival Barcelona, todos quienes espectamos este encuentro nos quedamos con un sabor agridulce, percibimos que de a poco se está perdiendo la verdadero sabor de un clásico.

Esta introducción sirve para demostrar que el equipo que ha estado en la punta por varias semanas como el Emelec, no da una sensación de buen fútbol, si bien es cierto ha ganado muchos partidos y empatado otros, más de visitante que de local, pero la pregunta que nos hacemos es ¿cómo es que está en la punta un equipo que muestra un fútbol inconsistente y conformista?.

Estamos de acuerdo que los partidos se los gana con resultados, y los tres o un punto que se sumen los pone a los clubes en posiciones estelares, pero la preocupación radica en que se está perdiendo el verdadero sentido del fútbol, y ¿cuál es el sentido?, brindar un gran espectáculo a las personas que acuden cada fin de semana para “divertirse” por 90 minutos.

A posteriori de ese clásico, los periodistas increpaban al estratega argentino Gabriel Perrone con preguntas que aludían a por qué el equipo no mostraba una buen fútbol, y automáticamente el técnico del Emelec, les devolvió la respuesta preguntándoles ¿qué es jugar bien?.

En una sociedad postmoderna donde el relativismo cada vez tiene más fuerza en el entendimiento del discurso, seguramente la pregunta de Perrone se vuelve bastante subjetiva, pues inmediatamente sin darles oportunidad a la prensa de responder él manifestó “estamos punteros, Liga de Quito es el que más tantos tiene a su favor, el club que menos goles lleva en contra es Nacional, segundo es EMELEC a uno. Somos el plantel que más partidos ha ganado de visitante y en total” y en tono irónico dijo “no somos Barcelona FC, el Chelsea o el Manchester”, con seguridad después de esas declaraciones cualquier futbolista que esté en el equipo azul se le fueron todas las aspiraciones y sueños de algún día jugar en esos equipos europeos.

Ante aquella respuesta que en algo pudo contentar a la gente, porque actualmente las estadísticas arrojan que EMELEC es el puntero, lo que significaría que es el mejor, y con ese fútbol conformista que muestra cada domingo, interpreten lo que sucede con los otros clubes, el nivel aun está por debajo de lo que aspiramos los que gustamos de este deporte.

Alguna vez escuche decir a un amigo que por cierto no sabe si la pelota es “cuadrada o redonda”, que detesta el ver partidos del campeonato local, y que prefería ver la Liga Española, Inglesa, Italiana, Argentina, le pregunté por qué y su respuesta fue que los partidos en Ecuador aburren, son lentos, y bruscos y los otros entretienen por las genialidades que hacen esos jugadores. Y así percibo opinarán muchas personas que se apasiona o no por el fútbol.

Pues bien, vuelvo a la pregunta qué es jugar bien, a la que me atrevo a dar una respuesta, jugar bien es sinónimo de Barcelona de España, un equipo que en la creación tiene a tres futbolista que no pasan del 1.68 deetatura, me refiero a Inista, Messi y Xavi Hernández, pero son quienes hacen el fútbol fácil, cambiante, rápido, dinámico, anticipado, y sobretodo lo convierten en poesía.

El fútbol no puede perder su esencia, no debería defraudar a la gente que asiste a los encuentros, solo echemos un vistazo a los estadios en Inglaterra, Alemania, Italia o España, siempre permanecen llenos, acá en Ecuador tendría que jugar Barcelona, Liga de Quito o Emelec para que la gente asista medianamente.

El campeón del mundo en México 86, y actual Director deportivo del Real Madrid el argentino Jorge Valdano en alguna ocasión expresó “un partido en el recreo de un colegio, dos jubilados hablando de fútbol en un café, los focos de un estadio que se encienden para iluminar el espectáculo, los cantos de la hinchada, la entrega orgullosa de todos, el juego de pensamiento entre el que está ante la responsabilidad de patear un penal y el que quiere pararlo, el “oleeee” arrancado por un amague perfectamente comido, el partido a punto de terminar, todo eso es un verdadero disfrute”

Ecuador tiene que recobrar la memoria histórica de lo que es jugar bien, o al menos no perder las referencias de otras partes del mundo, la gente quiere espectar buen fútbol, una fantasía, las genialidades, los amagues, los túneles, el quiebre de cintura, los desbordes, esas jugadas que los dejen con el corazón en la mano, que los hagan permanecer en las gradas hasta el último minuto adicional, y salir con una sonrisa en sus rostros y extasiados de haber observado lo que significa jugar bien al fútbol.


miércoles, 10 de diciembre de 2008

El fracaso de la década

















¿Y los 10 millones? ¿Y el equipo de la década?, ¿y la renovación?, tal vez fue un discurso utópico que no fue bien comprendido por los seguidores del Barcelona, ya que simplemente, el 2008 para el equipo más popular de Ecuador fue un fracaso más, y de esos enormes, porque Maruri y Noboa con una disertación salvadora, llegaron asumiendo que tenían la varita mágica para la solución a la falta de títulos de Barcelona, con una planificación estratégica publicitaria que solo quedó en buenas intenciones, si bien es cierto empezaron relativamente bien, contratando a lo mejor que habían en el mercado ecuatoriano, jugadores con buen trato del balón, pero eso fue contrastado con una cuota foránea que terminó siendo un desastre.
Empezando por Gastón Sessa de quien sabíamos se trataba de una bomba de tiempo, porque cuando menos los hinchas esperaban ya estaba haciendo de las suyas, por algo lo apodaban “el loco”.
Después vienen Marcelo Delgado que si bien es cierto fue uno de los mejores el año pasado, pero Barcelona no está para mantener jugadores que piensan en su retirada.
Rolando Zarate fue la contratación extranjera más cara, y que jamás fue un aporte en el equipo, nunca pudo mostrar lo que alguna vez hizo en Vélez Sarfiels, River Plate o Real Madrid, ni siquiera para el marketing, porque la gente no sentía ninguna expectativa por el argentino.
Y por último, la estrella, estrellada, Marcos Gustavo Mondaini, el jugador que en alguna ocasión dirigiera, “siempre jugar en Emelec y jamás en otro equipo de Ecuador”, pero firmó para Barcelona, que coincidencia, el tradicional rival de su ex equipo, y al que le hizo goles hasta más no poder, y que llegó con el cartel de ex – mejor jugador, y el pasado año campeón de América con Boca Jr.
Para la mayoría, el mejor de los extranjeros fue Pablo Santillo, un arquero que tiene el record del golero con más minutos sin marcarle un gol en Barcelona, desplazando al histórico Carlos Luis Morales, Santillo fue un arquero sobrio, concentrado, y con algo que les faltó a toda la plantilla, coraje y amor propio, al menos así lo demostró contra Liga en Casa Blanca cuando decidió dejar su arco e ir a buscar el cabezazo en dos tiros de esquina, siempre empujando a su defensa hacia la victoria, pero el mensaje no fue receptado.
A pesar de aquello la hinchada no se sentía del todo conforme, porque la fanaticada que paga por ver a su equipo ganar, aun espera a ese volante de enganche, ese creador, ese jugador que sin correr mucho se pone el equipo al hombro con jugadas de antologías, el que brinda espectáculos, simplemente ese jugador distinto que juega y hace jugar.
Otro factor determinante, fue sin duda, los directores técnicos, porque, si bien Ever Hugo Almeida y Reinaldo Merlo son técnicos de países diferentes, compartían la misma idea táctica, fueron demasiados defensivos, el primero con una filosofía de que el jugador controle el balón, paro así mismo lance pelotazos para ver que pasa con los delanteros, y el “mostaza”, con una idea conformista de asegurar un 1 a 0, siempre peligroso, el cual le pasó factura en los partidos de liguilla, porque en la mayoría empezaba ganando y después le terminaban empatando, perdiendo puntos valiosos.
Sin embargo, no todo el peso recae en los jugadores extranjeros, sino también en los nacionales, quienes a excepción de unos pocos, no fueron ni la sombra de lo que fueron en años anteriores, nunca mostraron entrega, ganas de triunfar en el equipo amarillo, jugaron con una total displicencia
Un detalle más fue que este año, como en los anteriores no se ha confiado en la cantera, esos jugadores que pasan calamidades, muchas veces no tienen ni para el bus, ni una cancha para entrenar, pueden jugar sin recibir un centavo a cambio, porque adoran a Barcelona, pero no están motivados, no les dan la chance que se merecen, todo mundo se pregunta, que pasó con Andrés Justicia, con Gilbert Quiñones, Néstor Rodríguez, Anangonó, Pablo Portugal, eso quedará en la incógnita.
Lamentablemente ese es el peso de ser el equipo con mayor historia, hinchada, y títulos, del Ecuador, no hay medias tintas ni conformismos, este 2008 ha sido un año más de fracasos y frustraciones, porque esa gente que deja hasta de comer por acudir al estadio y verlo ganar no se contenta con un segundo lugar o un cupo a Libertadores, esa gente quiere verlo campeón, las ilusiones y expectativas se fueron al tacho de la basura, es un borra y vade nuevo, pero el tiempo pasa y Barcelona pierde cada vez más adeptos.