viernes, 12 de septiembre de 2008

Volvimos al carril



El fútbol es el deporte más incierto en lo que respecta a resultados, la medición de fuerzas no es tan cierta como parece al momento de establecer resultados a priori de un partido, o acaso la mayoría daba como favoritos en esta última fecha a Argentina, Brasil, o Uruguay, poderosos equipos donde el 90% de su plantel juegan en la liga más competitiva del mundo, la europea.

Yo era un escéptico al imaginar que Bolivia pueda inquietar a Brasil en el propio estadio Joao Havelange, tomando en cuenta la posición en que se encuentra, décimo con 5 puntos después de haber perdido con Ecuador en Quito, y como venía la verde amárelha motivada después de una goleada A Chile. O que Argentina no le gane a otra selección que estaba en terapia intensiva como Perú, mucho más cuando Argentina había perdido dos puntos en Buenos Aires ante Paraguay.

Todos estos resultados me hacen pensar que si bien es cierto nos mantenemos en una posición no tan efectiva, casi todos jugaron para Ecuador, ya que el único que se ha desprendido es Paraguay quien tiene un pie en Sudáfrica.

Con los resultados obtenido por Ecuador, la goleada a Bolivia y el empate en Montevideo en gran medida hemos recuperado algunos puntos, y en relación a la eliminatoria pasada estamos en una situación similar, hace cuatro años teníamos diez puntos, ahora nueve, todo indica que hemos vuelto a agarrar el carril con destino al próximo mundial.

Pero…¿Qué nos hizo fuertes en estos dos partidos?

La pregunta nace desde la falta de fe que tenia la mayoría de fanáticos después de haber empatado con Colombia y justificar que se debía a la falta de gol, y reforzando aquello la lesión de Carlos Tenorio, y el inconveniente que tuvo Antonio Valencia con el presidente Luis Chiriboga Acosta, sin embargo Ecuador tiene a su haber un director técnico excepcional pues Vizuete en el partido frente a Bolivia, al estar consiente de no tener a un goleador como Tenorio, propuso un esquema táctico ofensivo pero más dinámico que potente, por eso envió a la cancha a Cristian Benítez y Felipe Caicedo y más abierto como wing a Jofre Guerrón, todo con el fin de abrir la defensa boliviana y ganarles por velocidad.

Ante Uruguay, la disposición táctica cambió, la estrategia era tener el balón, transportarla, lateralizando el juego, tratar de tener el balón en la cancha uruguaya, con el fin de hacerlos desesperar.

La idea de colocar a un solo jugador en punta, y cinco mediocampistas, no significaba que íbamos esperar a Uruguay encerrándonos atrás, no olvidemos que Guerrón, Méndez y Ayoví tienen más vocación ofensiva que defensiva, en todo caso el papel de estos jugadores era el de atacar y defender siempre por las bandas.

Ecuador supo contrarrestar el arsenal ofensivo que puso Oscar Washington Tabárez, con Carlos Bueno, Forlán, Sebastián Abreu, y Suárez, con un juego simple pero efectivo el de Ivan Hurtado sin complicarse con el balón en esta ocasión el “Bam Bam” no abusó de la elegancia, por otro lado Geovanny Espinoza fue el hombre duro de la saga, era el encargado de hacerle marca personal a Carlos Bueno y al “loco” Abreu en su momento, en las bandas Omar de Jesús e Isaac Mina solo podían subir hasta tres cuartos de cancha, y regresar a marcar, haciendo de los cuatro defensores una estructura sólida.

La línea de volantes frente a Uruguay fue efectiva, con un Castillo marcando a presión y cada vez su vuelve más dúctil con el esférico.

Antonio Valencia es sin duda el comodín de Ecuador, es de esos jugadores indispensables en los esquemas tácticos, fácilmente borra al volante más creativo del equipo contrario.

Edison Méndez, es nuestro conductor, dueño de la pelota quieta, un volante todo terreno junto con Walter Ayoví.

Lo de Guerrón es una realidad, hace mucho tiempo no teníamos un jugador de esas características, correlón, pícaro con la pelota y la presencia de Joffre hace automáticamente que un defensa contrario se olvide del resto de delanteros porque la marca es exclusiva para “dinamita”.

Los pronósticos salieron como todos esperábamos, cuatro puntos clave para tomar de vuelta el sendero de la ilusión mundialista. Ahora se nos vienen dos rivales directos, Chile en Quito y como visitantes ante Venezuela, esos seis puntos tenemos que lograrlos, al menos así lo dicta la lógica, pero como el fútbol carece de esta, todo puede suceder, sin embargo Ecuador tiene jugadores para seguir sumando los puntos necesarios que nos permitan estar en Sudáfrica en el 2010

1 comentario:

Diana Castro dijo...

En realidad el fútbol es el deporte más incierto, no se sabe si en uno, dos o los noventa minutos se va a ganar, perder o empatar. Juega un papel muy importante en la sociedad mundial, hace olvidar problemas sociales, políticos y económicos; une a los pueblos, si bien es cierto en los dos partidos disputados nos crea nuevas esperanzas de volver a estar en un mundial. Precisamente este artículo abarca realidades presentes en la selección ecuatoriana y también para las sudamericanas, pero así es el fútbol pura pasión.